La Catedral de Notre Dame de París se alza en la Île de la Cité, la isla donde nació París en la Antigüedad, en un lugar donde ya se habían levantado otros edificios desde el siglo IV. Maurice de Sully, obispo de París, colocó la primera piedra en 1163, en presencia del papa Alejandro III. Esta página recorre la catedral desde la Edad Media hasta Viollet-le-Duc, pasa por el incendio de 2019 y por la restauración que le permitió recibir de nuevo a fieles y visitantes en diciembre de 2024, y señala lo que merece la pena ver dentro.
La obra avanzó por etapas. Primero llegaron el coro con su deambulatorio, la nave y las naves laterales, entre 1163 y 1225; después, entre 1225 y 1250, las galerías altas, la aguja y las dos torres.
La Revolución fue dura con la catedral, que pasó a ser propiedad del Estado. Parte del tesoro se fundió, la aguja fue derribada y las estatuas de la galería de los reyes de Israel se retiraron de la fachada. En 1793 la iglesia se convirtió en templo de la Razón, después en almacén, y quedó muy abandonada.
El culto católico volvió en 1802, tras el Concordato, y la catedral recuperó un papel oficial cuando Napoleón la eligió para coronarse emperador el 2 de diciembre de 1804. Más tarde, la novela Notre-Dame de París, de Victor Hugo, hizo que el público y las autoridades se fijaran en el mal estado del edificio.
En 1844 se decidió una restauración general, encargada a dos arquitectos, Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste Lassus. Viollet-le-Duc repuso la aguja derribada en 1792 e imaginó las quimeras de la galería entre las torres. Las obras terminaron oficialmente el 3 de enero de 1865 y, a diferencia de muchas catedrales francesas, Notre-Dame salió indemne de las dos guerras mundiales.
El 15 de abril de 2019 se declaró un incendio en la catedral. El fuego destruyó la estructura de madera del tejado, conocida como el bosque, y derribó la aguja de Viollet-le-Duc, pero los bomberos de París mantuvieron las llamas lejos de las dos torres y así salvaron la estructura y la silueta del edificio. Unos 340 000 donantes, en Francia y en más de 150 países, contribuyeron a la suscripción nacional que vino después.
Viollet-le-Duc había diseñado su aguja en 1857, y se construyó entre 1858 y 1861. Arquitectos y artesanos del siglo XXI la reconstruyeron idéntica, con 1000 robles para la aguja y el crucero, donados por los propietarios de bosques públicos y privados de todas las regiones de la Francia continental. La punta de la aguja alcanza los 96 metros, y la cruz y el gallo se colocaron en lo alto el 16 de diciembre de 2023. Philippe Villeneuve, arquitecto jefe de monumentos históricos, actualizó el gallo, cuyas alas recuerdan que la catedral puede renacer de sus cenizas como el ave fénix.
La luz entra por más de 120 vidrieras hechas entre el siglo XIII y el siglo XX; durante el incendio, la bóveda hizo de escudo y protegió más de 3000 m² de vidrio. Los 8000 tubos del gran órgano, cubiertos de polvo de plomo, se desmontaron a finales de 2020, los limpiaron organeros y volvieron a su sitio en 2024.
Fíjate también en los Mays, cuadros de artistas como Charles Le Brun y Laurent de La Hyre que la corporación de orfebres de París regalaba a la catedral cada año en mayo, entre 1630 y 1707; en 2019 aún quedaban 13 en Notre-Dame. La Corona de Espinas se guarda en la capilla axial, en un relicario diseñado por Sylvain Dubuisson, y no está expuesta todo el tiempo. El nuevo mobiliario es obra de Guillaume Bardet, y los asientos los diseñó Ionna Vautrin. Las excavaciones en el crucero sacaron además a la luz más de 1000 fragmentos esculpidos del coro alto (jubé) del siglo XIII, destruido en el siglo XVIII, y 650 de ellos conservan sus colores originales.
Para ver la catedral con guía, hay una visita guiada privada y a fondo de Notre-Dame, una visita guiada a la catedral y a la Île de la Cité y una visita guiada a Notre-Dame con crucero por el Sena, que también se ofrece en español. A pie, se puede combinar la catedral con el Barrio Latino, seguir las leyendas oscuras del París medieval, hacer un recorrido a pie medieval por la Île de la Cité o probar comida francesa en un paseo por la Île Saint-Louis. Para ver más de la ciudad, hay una excursión con crucero, el Louvre y Notre-Dame y un tour privado por el Louvre, Notre-Dame y la Torre Eiffel.
Todas las excursiones que pasan por aquí están también en la página de este destino.
Las obras empezaron en 1163, y las dos torres son de la campaña que fue de 1225 a 1250.
Viollet-le-Duc y Lassus, los dos arquitectos elegidos en 1844; los trabajos terminaron oficialmente en 1865.
El tejado de madera y la aguja; los bomberos salvaron las dos torres.
Sí: se reconstruyó idéntica, y su punta llega a los 96 metros.
En el relicario de Sylvain Dubuisson, en la capilla axial, aunque no siempre está a la vista.
El 8 de diciembre de 2024, para los fieles y para el público.
Fuentes: Ministère de la Culture, Plateforme ouverte du patrimoine (POP) (Licence Ouverte Etalab 2.0); Ministère de la Culture (culture.gouv.fr) (CC BY-SA 3.0 FR).