La Galería Uffizi figura entre los museos más famosos del mundo, sobre todo por sus extraordinarias colecciones de pintura y de estatuas antiguas. Ocupa la segunda y la primera planta de un gran edificio levantado entre 1560 y 1580 según un proyecto de Giorgio Vasari, como sede de las principales oficinas administrativas del Estado toscano. Es además uno de los lugares donde todavía se aprecian siglos de esplendor cultural y artístico en el Centro Histórico de Florencia, incluido en la lista del Patrimonio Mundial desde 1982. Esta página sigue la colección desde los Médici hasta el público, repasa lo que cuelga de sus paredes y recorre el Corredor Vasariano sobre el río hasta Pitti.
La Galería nació por deseo del gran duque Francisco I y fue creciendo gracias a numerosos miembros de la familia Médici, coleccionistas apasionados de pintura, escultura y objetos de arte. La dinastía de los Lorena, que sucedió a los Médici, la reordenó y amplió, y más tarde lo hizo también el Estado italiano. En 1737, cuando el linaje de los Médici se extinguía, un pacto de su última descendiente, Anna Maria Luisa, vinculó a Florencia el inmenso patrimonio artístico de la familia "como ornato del Estado".
A lo largo del siglo XVIII, los Uffizi pasaron de ser el cofre dinástico de unas colecciones reales a convertirse en un museo moderno. En 1769, el gran duque de Toscana Pedro Leopoldo permitió a los ciudadanos visitar libremente el museo el 24 de junio, día de San Juan, patrón de Florencia.
La pintura del siglo XIV y del Renacimiento va de Giotto y Simone Martini a Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, pasando por Piero della Francesca, Beato Angelico, Filippo Lippi, Mantegna, Botticelli y Correggio, hasta llegar a Caravaggio. De Botticelli están, entre otras, El nacimiento de Venus, La primavera, la Adoración de los Magos, La calumnia, Palas y el centauro y la Virgen del Magníficat. Hay también colecciones importantes de pintores alemanes, holandeses y flamencos, con Durero, Rembrandt y Rubens entre ellos.
En 2019, la Venus de Urbino de Tiziano estrenó una sala propia, una de las 14 salas renovadas de la primera planta, junto a la Flora, también de Tiziano, y la Fornarina de Sebastiano del Piombo. Los tres cuadros de Caravaggio del museo son la Medusa, el Baco y el Sacrificio de Isaac, y su Colección de Autorretratos es la más antigua del mundo.
Por las obras de ampliación de la Galería, algunas salas cierran cada cierto tiempo, aunque las obras más importantes suelen trasladarse a otras salas. Para quien piense hacer varias visitas, hay entradas combinadas y abonos anuales que incluyen todos los museos de Pitti, Bóboli y los Uffizi.
Las Gallerie degli Uffizi, una oficina del Ministerio de Cultura italiano, gestionan la Galería con su Corredor Vasariano y además el Palacio Pitti y el Jardín de Bóboli. Giorgio Vasari construyó el corredor en 1565 por encargo de Cosme I de Médici, como paso privado entre el antiguo palacio ducal, el Palazzo Vecchio, y Pitti, la nueva residencia gran ducal. El corredor discurre por encima de la ciudad y del río, se mete en los palacios, rodea la Torre de' Mannelli, se asoma al interior de la iglesia de Santa Felicita y termina en Pitti, ya en el jardín. Volvió a abrir en diciembre de 2024; no puede visitarse por separado de los Uffizi y la reserva es obligatoria.
Cosme I y su esposa, Leonor de Toledo, compraron el palacio en 1550 para convertirlo en la nueva residencia de la corte, y el edificio conserva el nombre de su primer propietario, el banquero florentino Luca Pitti. Detrás se extiende el Jardín de Bóboli, que ordenaron primero los Médici y que creó el modelo de jardín a la italiana imitado después por muchas cortes europeas. Es un auténtico museo al aire libre, con estatuas antiguas y renacentistas, grutas (la más célebre, obra de Bernardo Buontalenti) y grandes fuentes, como la de Neptuno y la del Océano.
Para recorrer con guía la ciudad que rodea la Galería, hay un tour privado con guía por la historia y los principales monumentos de Florencia, una visita guiada al palacio de los Pitti y a sus jardines y un recorrido a pie interactivo sobre la conspiración de los Pazzi. Quien llega en crucero a Livorno puede elegir una excursión de día completo privada a Florencia desde el puerto de cruceros, un día completo en Florencia con degustación de comida toscana o un día completo en Florencia y Pisa con degustación.
Todas las excursiones que pasan por aquí están también en la página de este destino.
Leonardo, Miguel Ángel, Tiziano, Botticelli y Caravaggio, entre muchos otros, y también maestros del norte como Durero.
Los dos cuadros forman parte de la colección de la Galería Uffizi, en Florencia.
No: se ve dentro de una visita a los Uffizi, y hay que reservar.
Sí, hay una entrada combinada y también abonos anuales.
Sí, como parte del Centro Histórico de Florencia, inscrito en 1982.
Fuentes: Ministero della Cultura (cultura.gov.it) (CC BY 3.0).