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La Haya creció en torno a un pabellón de caza construido en el siglo XIII, en el lugar donde hoy se levanta el Binnenhof, junto al Hofvijver. Esta página parte de ahí y recorre los monumentos protegidos de la ciudad: el Binnenhof y su Ridderzaal, la Gevangenpoort y el Mauritshuis, uno a cada lado, la Grote Kerk y la Passage, unas calles al oeste, y el Palacio de la Paz, algo más lejos. Al final están los recorridos a pie y los juegos que los unen.
La historia del Binnenhof se remonta a la tercera década del siglo XIII, cuando aquí se levantó un pabellón de caza. Con el tiempo se convirtió en un centro de gobierno y acogió, uno tras otro, a los condes de Holanda, a los estatúderes y después a los órganos que gobernaban el país.
La parte más antigua del palacio de los condes es de hacia 1250 y aún conserva un sótano de esa época, con la Rolzaal encima. La Ridderzaal, la Sala de los Caballeros, pertenece a la segunda mitad del siglo XIII. Sus dos torres redondas son fruto de una restauración a fondo, por dentro y por fuera, hecha hacia 1900, cuando también se reconstruyó la cubierta, de casi 18 metros de ancho. Al este, un ala que alojó la cámara civil del Tribunal de Holanda tomó su forma actual en 1668, el año en que se colocaron siete pinturas murales sobre lienzo de Gerard de Lairesse.
Tres puertas dan al patio: la Hofpoort, de finales del siglo XVIII, la Grenadierspoort, de 1634, y la Stadhouderspoort, copia de una puerta construida por primera vez en 1550. Entre las otras partes que destaca el registro están una pequeña torre, probablemente de 1479, la sala de reuniones de los Estados Generales, decorada de nuevo en 1697 según un proyecto de Daniel Marot, y una fuente de Cuypers fechada en 1885.
Del lado del Buitenhof, la Gevangenpoort es una puerta fortificada del siglo XIV a la que se añadió una cárcel en el siglo XV, y en su día fue la única entrada al Binnenhof desde el norte. Los hermanos De Witt estuvieron presos allí poco antes de morir, en 1672. La puerta marca además el punto por donde pasaba el límite entre los recintos cerrados del Binnenhof y del Buitenhof.
En el extremo este, junto al Hofvijver, el Mauritshuis se construyó a partir de 1636 para Johan Maurits van Nassau, según un proyecto de Jacob van Campen en colaboración con Pieter Post. Es un gran edificio de ladrillo, revestido de piedra en tres tramos de la fachada delantera y de la trasera, bajo un frontón triangular, y el registro lo cuenta entre los mejores ejemplos del orden gigante de pilastras. El edificio se quemó por dentro en 1704; en el interior, una escalera doble, revestimientos de madera y chimeneas de hacia 1710 siguen el estilo de Daniel Marot.
Unas calles al oeste, la Grote Kerk, o St. Jacobskerk, es una iglesia del gótico tardío con una torre de seis lados, una nave flanqueada por capillas transversales y un coro basilical alto. Su púlpito, de 1550, tiene una talla muy rica, y dentro hay 34 paneles con los escudos y los nombres de caballeros del Toisón de Oro. El carillón incluye 15 campanas fundidas por M. de Haze en 1686 y 1687.
Cerca del Buitenhof, la Passage es una galería cubierta construida entre 1882 y 1885 según proyectos de J.C. van Wijk y H. Wesstra. En los Países Bajos llegó a haber cuatro galerías de este tipo, y la de La Haya es la única que queda. Su tercer brazo, hacia el Hofweg, llegó en 1928 y 1929, con proyecto de Jos. Duynstee.
Al noroeste del centro antiguo, el Palacio de la Paz nació por iniciativa de Andrew Carnegie, para alojar el Tribunal Permanente de Arbitraje y su biblioteca. L.M. Cordonnier, ganador del concurso para el proyecto, trabajó en él con J.A.G. van der Steur, y el edificio se levantó entre 1907 y 1913 en un estilo neorrenacentista que se inspira en parte en los castillos franceses y en parte en modelos holandeses. Cuatro alas rodean un patio, y del parque que trazó Thomas Mawson queda el lado norte.
Todos los países que participaron en la Segunda Conferencia de la Paz, en 1907, aportaron algo al edificio o al parque: granito, mármol, cedro, caoba o teca, vidrieras o puertas de bronce. En el centro del patio hay una fuente de porcelana de Copenhague decorada con animales, regalo de Dinamarca en 1920 que se instaló en 1922.
Un recorrido a pie por tu cuenta, con audioguía en el móvil recorre el centro histórico, el Binnenhof y las calles ligadas a la familia real, y una visita guiada en grupo reducido comienza donde nació la ciudad, alrededor del Binnenhof, y más adelante llega a la Passage.
Hay dos juegos que te llevan por el centro sin guía: una búsqueda del tesoro con una aplicación, con preguntas que respondes alrededor del Binnenhof y de las plazas cercanas, y un juego de pistas que va de la Grote Kerk a la Gevangenpoort, el Mauritshuis y el Binnenhof. Desde Ámsterdam, una excursión privada de un día recorre por la mañana Róterdam y Delft y, ya en La Haya, se detiene en el Palacio de la Paz y el Binnenhof.
Todas las propuestas que pasan por la ciudad aparecen también en la página de La Haya.
Jacob van Campen, junto con Pieter Post. Johan Maurits van Nassau lo mandó construir a partir de 1636.
Primero fue el único acceso al Binnenhof desde el norte y más tarde sirvió de cárcel: los hermanos De Witt pasaron allí sus últimos días, en 1672.
Las obras duraron de 1907 a 1913, después de que L.M. Cordonnier ganara el concurso del proyecto.
De las cuatro galerías cubiertas de este tipo en los Países Bajos, es la única que sigue en pie. Su parte principal es de 1882 a 1885.
Fuentes: Rijksdienst voor het Cultureel Erfgoed, Rijksmonumentenregister, CC BY 4.0, texto traducido y resumido: 24352, 18660, 20943, 36568, 13998, 30674.